Practicando mejor se llega mas lejos Parte 6

Practicando mejor se llega mas lejos
 

Practicando mejor se llega mas lejos  Parte 6

Practicando mejor se llega mas lejos, pero cómo hacerlo? Muchas son las opiniones al respecto, replicamos varias para poder luego analizarlas y llegar a nuestras propias conclusiones.

Haciendo que los chicos practiquen música – Sin lágrimas ni berrinches

Artículo de Anastasia Tsioulcas traducido y extraído de www.npr.org

Cuando mis amigos supieron que mi hija de casi seis años de edad ha estado tocando violín por tres años, sus voces se elevaron un poco, especialmente si ellos también tienen un niño aprendiendo un instrumento. Dos preguntas surgieron en rápida sucesión: “Le gusta?” y “Cómo haces para que practique?” Se notó cierto nerviosismo en sus consultas, y habitualmente una risita, también. O bien han luchado con los chicos que han pasado tiempos difíciles practicando, o recuerda su propia aburrida niñez. Y parecían sentirse aliviados cuando yo decía que si, ella disfruta realmente tocas – pero si, practicar también resulta difícil a veces.

En ocasiones es realmente un placer y una discusión. Mi hija irradia orgullo cuando descifrar como tocar algo nuevo, y ama demostrar lo que ha aprendido. Pero también debo admitir que cuando tenemos un mal día con eso, me siento como si pudiera aterrorizar sacando cierta madre tigre desde adentro. Elevar la voz? Amenazar con sacarle obsequios? Estar ahí. Portazos y llantos? Umm, Si.

La práctica habitual es un camino hacia la auto-disciplina que va más allá de la música – es una habilidad que posee grandiosas ramificaciones positivas para del desarrollo personal y el éxito en la vida. Pero el truco es que la disciplina de auto-motivación no es exactamente natural para la mayoría de los niños, también son las familias quienes pueden ayudar a crear modos positivos y entretenidos para practicar como un camino hacia la auto-motivación.

Tener una meta para cada sesión de práctica es esencial, tanto sea que su chico practica cinco minutos o dos horas cada día. Ren Martin-Doike, una jóven violista de 20 años que estudia en el Curtis Institute of Music de Filadelfia participante de From The Top, dice que lo primero en su técnica de práctica es escribir los objetivos: “Fijar metas, ajustarse a ellas y crear un registro del que uno pueda sentirse orgulloso!”.

“El único modo que encontré de trabajar de manera eficiente en muchos diferentes tipos de repertorio – solista, cámara, orquesta – es tener un plan premeditado”, continúa Martin-Doike. “Por ejemplo, yo puedo decidir dedicar mi primer bloque de práctica a entrar en calor, el segundo bloque a trabajar en aislar un pasaje difícil de un concierto, el tercer bloque a poner digitación en una parte de orquesta, el cuarto bloque a estudiar una nueva obra de música de cámara y utilizar el último bloque para tocar todos las pequeñas secciones en las que trabajé más temprano en el día. Teniendo un plan, soy capaz de maximizar mi tiempo, trabajar sobre varias músicas y prevenir un práctica sin dirección o mecánica de sólo repetir”.

El consejo de Martin-Doike puede ser fácilmente reducido para jóvenes y ejecutantes menos experimentados. Como padre conductor de práctica, la pretensión en una sesión de cinco o diez minutos debería ayudar al chico a trabajar realmente en uno o dos compases de música. Eso también hará aprender una mayor cantidad de nueva música de manera menos intimidante.

Buena práctica es práctica intencionada, agrega la pianista Hilda Huang, de 16 años, que apareció en From the Top hace cinco años: “Ellos dicen que lleva unas 10.000 horas de práctica para convertirse en profesional”, sostiene. “Pero desde ya que esa práctica precisa ser calificada. Diez mil horas de práctica intencionada, focalizada y detallada logran un mejor músico, no 10.000 horas de juguetear”.

De todas maneras, eso no significa horas ilimitadas de esclavitud. “Piensa en ello como una práctica atlética”, Huang dice. “Los gimnastas tienen que perfeccionar rutinas de cuatro o cinco minutos, pero tienen que invertir su tiempo de entrenamiento inteligentemente. Demasiadas caídas, y sus articulaciones y músculos podrían lesionarse o esguinzarse. Demasiado poco, y caeran de la barra. Por ello cada vez que un gimnasta se para en el piso, es una rutina o un set de ejercicios intensivos y muy enfocados. Y luego el tiempo de descanso”.

Algunos padres de From the Top han creado unos juegos únicos para estimular a sus chicos en la práctica. Charlotte Kufchak, madre de la violista de 20 años Rachel Kufchak, encontró un hábil recurso para vencer al aburrimiento. “Nosotros compramos porotos disecados y pintura brillante y nos divertimos mucho haciendo los porotos tan coloridos y lindos como fuera posible,” dice Kufchak. “Entonces nosotros pagamos a los chicos con porotos por practicar. Fue muy bueno – nunca nos quedamos sin ‘efectivo’. Cada quince minutos de práctica ameritaba un cierto número de porotos, y cada chico podría guardas, cambiar o gastar sus porotos como quisiera. Nosotros teníamos una lista de premio como obsequios especiales. Legos, un depósito de 5$ en su cuenta bancaria o un concierto sinfónico. Lo positivo de esta idea es que puede ser ajustada a las necesidades de cada chico y a las prioridades y presupuesto de cada familia. Y los chicos deseaban practicar!”

Puedes incluso intentar la ludificación de la práctica real. Barbara Nakazawa, una profesora de flauta de Newton, Massachusetts cuyo hijo violonchelista Joshua Nakazawa, apareció en un episodio temprano de From the Top, con una práctica modalidad para evitar el temible síndrome “sólo tocarlo de corrido”. Ella lo llama “práctica de tres centavos”.

“Pones tres centavos en el lado izquierdo del atril,” explica Nakazawa. “En un compás con problemas, lo tocas una vez, y si lo haces correctamente, mueves un centavo a la derecha del atril. Si lo tocas nuevamente de manera correcta, pones el siguiente centavo a la derecha del atril. Si lo tocas nuevamente y te equivocas en una nota o en el ritmo, entonces los tres centavos vuelven a la izquierda. Tu debes tocar el compás correctamente tres veces seguidas para mantener los tres centavos. El siguiente paso es conectar el compás complicado con el anterior y continuar tocando”.

He intentado el juego de los centavos de Nakazawa con mi hija, y ella lo adora. (Con el tiempo, una opción alternativa podría ser un set de Cuentas de Práctica Zuki que se toma del atril, que compré por sugerencia del profesor de mi hija – y que ha sido un gran éxito también.)

 

CuentasZuki

 

O también se puede seguir la línea de la madre de la violista de 17 años Eva Kennedy, quien apareció con el Cuarteto Toujours en From the Top el año pasado. Ella creó un tablero casero de juego para mantener el interés:

La madre de Eva Kennedy muestra su juego casero de práctica

La madre de Eva Kennedy muestra su juego casero de práctica

También, si tienes problemas persuadiendo a tus chicos para que practiquen, intenta hacerlo en diferentes momentos del día. En nuestra casa, el humor, y la cantidad de cosas que nosotros podríamos conseguir en menos de 10 minutos cambió radicalmente cuando cambiamos de practicar a la tarde a hacerlo antes de ir a la escuela. Hay que admitirlo, nuestras mañanas son un poco más agobiantes, pero para nosotros, lo justifica. En días en que resulta inevitable y que debemos realizar la práctica a la tarde, resulta siempre algo desagradable para todos. Pero eso puede ajustarse al ritmo horario de mi chico. Su situación puede variar.

Otras cosas que aprendí como padre: En lugar de guardar el instrumento luego de cada práctica diaria, nosotros dejamos el instrumento  y el arco afuera del estuche todo el tiempo (en un lugar seguro), porque cuando nuestra hija termina su día, ella puede tomarlo y tocar en cualquier momento que quiera. De esta manera, es tan fácil tomarlo como un libro o un juguete. Y al final de la sesión de práctica, nosotros tratamos de dejar un tiempo adicional para que ella toque lo que quiera, habitualmente sus propias improvisaciones. A ella también le gusta tocar junto con cualquier música que suena en el equipo de sonido, incluyendo las transmisiones de From the Top; es una felíz cacofonía.

Pero cuando un chico llega a cierta edad, los padres deben transferir la responsabilidad de la práctica al incipiente músico. Judy Merritt, la madre del contrabajista Edward Merritt, dice que a medida que su hijo fue creciendo, la naturaleza de la práctica cambió, así como hizo su rol: “La práctica pasó de fase porque en su comienzo fue un enfoque Suzuki, el cual requería un compromiso activo de los padres en todos los niveles. Cada tarde se usó la práctica que nosotros como padres estructuramos hasta que nuestros hijos, Ted y Emma, llegaron a los 12 años. En ese momento, ellos tomaron el control”.

“A los 10 u 11, el chico necesita reconocer que lo que invirtió es lo que obtiene. Lo que tus padres invirtieron, no es lo que obtienes,” dice la pianista Hilda Huang. “La práctica del chico depende de durante cuanto tiempo puede concentrares o sentirse que a logrado algo. Aún mejor podría ser lograr un objetivo, tal como ‘espero ser capaz de tocar este pasaje para cuando termine mi práctica’. Para el principiante, 10 minutos concentrados son perfectamente aceptables. Ya más grandes, los estudiantes más responsables o experimentados pueden decir que quieren aprender 10 líneas de música, y quizás 40 minutos podrían lograr el objetivo”.

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